La Orquesta Sinfónica de Torrevieja se sumergió en el universo sonoro de Johannes Brahms con dos de sus obras más monumentales: el Concierto para Piano Nº1 y la Sinfonía Nº1. Bajo la dirección del maestro invitado Iván Palomares y con Francisco Fierro como solista, el Auditorio Internacional vibró en una velada cargada de intensidad.